04 enero 2011

Irreal

Todo lo que simboliza un mañana es irreal, por que el mañana no existe, porque el mañana es una ninfa desnuda ofreciéndote el mejor sexo de tu vida, de tu miserable vida, porque frente a el esta el día de hoy que es lo único que te queda o que nos queda, esta es la verdad que conozco, pura y fresca como una herida en carne viva, como mis ganas de morir, que a veces son tan fuertes, que me impulsan a buscar una bala perdida, a buscar un conductor ebrio que esparza mis entrañas por la vista, o a buscar un mañana, mañana traicionero que nunca llega, que tan solo es un espejismo de una noche tan negra como esta y de otras anteriores, en cuales tengo el impulso demente de gritar como un endemoniado y llevar de gritos el breve espacio que me queda en el cerebro, cerebro hambriento de lujuria, en realidad estoy enfermo de agonía y soledad, sentimientos traicioneros y ponzoñosos que siempre están presentes aun entre tanta gente.

En medio de la tarde, una luz me llama a correr junto a ella, a morir junto a ella, es el destello de la muerta obligada a arrasar con todo a su paso, incluso conmigo, incluso con mis pasos, que van cansados de tanto perseguir el mañana, de tratar alcanzar lo inalcanzable, esta es la luz que nos alimenta, que nos nutre de sentimientos, esta es el día de hoy... y el mañana, eso ahora no importa.